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Aseguran capitales mexicanos crecimiento en el extranjero

Empresas como Bimbo y ASUR hacen grandiosas inversiones fuera de las fronteras. A menos de un año que el país reviva la contienda electoral por la máxima silla política del país, el sector privado encuentra en el extranjero las oportunidades de negocios que en México se cancelaron por la caída histórica de la inversión pública, el incumplimiento de las promesas firmadas ante notario por Enrique Peña Nieto y el fracaso de los proyectos que en el arranque de su gobierno conformaron el Programa Nacional de Infraestructura “mas ambicioso de la historia”.

María Eugenia Hernández
Analista Financiero


Este año, ni la volatilidad del peso frente al dólar ha impedido que varios consorcios empresariales, de capital originalmente nacional, hagan grandiosas inversiones en el extranjero, en sectores estratégicos que si se desarrollaran en territorio nacional, impulsarían el crecimiento económico que tanto necesita el país.

Al empezar el gobierno la campaña “Mover a México” prometió la construcción de nuevos desarrollos marítimos, ferroviarios y aeroportuarios que posteriormente fueron cancelados por escándalos de conflictos de intereses y favoritismo a contratistas. Estos hechos ensombrecieron los ánimos del sector privado y marcaron la pauta de lo que siguió sucediendo en la administración de Enrique Peña.

Fuga de inversiones en sector del transporte

Dos poderosos del sector transporte mexicanos como Grupo México y Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR) optaron por salir a explorar nuevos mercados e invertir en la compra de empresas de su sector para crecer en el extranjero.

El consorcio Grupo México por medio de su subsidiaria GMéxico Transportes  (GMXT) adquirió la empresa Florida East Coast Railway Holdings por 2 mil 100 millones de dólares y concretó la compra más grande por parte de una firma ferroviaria mexicana, en términos de inversión en otro país de la historia.

La empresa que preside el magnate Germán Larrea compró una línea de tren con cerca de 600 kilómetros de vías propias que recorre la costa oriental de Florida ofreciendo servicios a los puertos de Miami, Everglades y Palm Beach y cuenta con capacidad para conectar con mas del 70 por ciento del territorio de la Unión Americana en menos de cuatro días.

Según el prospecto de compra la empresa dará a GMéxico la oportunidad de hacer negocios con una diversidad de clientes en los sectores intermodal, de agregados, automotriz, químicos, metales y madera y alcanzar la meta de manejar alrededor de 550 mil carros cargados al año.

GMXT cuenta con las subsidiarias Ferromex, Ferrosur, Intermodal México y Texas Pacífico.

En México, la firma cuenta con más de 10 mil kilómetros de vías de tren que cubren las principales zonas industriales y comerciales del país, y se conectan con redes de transporte internacional a través de ocho puertos marítimos y seis cruces fronterizos, moviendo más de 1.4 millones de vagones cargados al año.

Por su parte, Grupo Asur se aventuró a Sudamérica y compró las empresas operadoras de aeropuertos Airplan y Aeropuertos de Oriente en Colombia por un monto cercano a los 300 millones de dólares.

Asur, que opera nueve aeropuertos en el sureste mexicano, incluidos los de Veracruz y el del centro turístico de Cancún informó que financiará la transacción con una combinación de recursos propios y préstamos bancarios y bursátiles. Cabe destacar que la adquisición aún requiere la aprobación de las autoridades colombianas.

Tanto Aeropuertos Oriente como Airplan tienen concesiones para operar seis aeropuertos en Colombia, respectivamente, y en conjunto tuvieron un tráfico de 16 millones pasajeros el año pasado.

Bimbo con miras en África

Otra firma cien por ciento mexicana que ante la falta de políticas para incentivar el mercado interno, desde el año 2000 inició un agresivo programa de adquisiciones mas allá de las fronteras para incrementar sus ganancias es BIMBO.

La empresa que fundó en 1945 el visionario empresario Lorenzo Servitje, recién fallecido el pasado mes de febrero, compró Grupo Adghal con sede en Marruecos con el que empezará a explorar los mercados del continente africano.

Desde el 2000, la empresa del osito lleva 54 adquisiciones o joint ventures, como la compra de Plus Vita y Pullman en Brasil, Sara Lee North American Fresh Bakery en Estados Unidos, Fargo en Argentina y la firma Panrico en España y Portugal, con lo que ha logrado que mas del 60 por ciento de los ingresos de la compañía ya se generan en el extranjero.

Bimbo seguirá buscando a corto plazo, para expandir operaciones en China e incursionar en por lo menos otro país de Medio Oriente o Asia.

En suma, en diversos sectores sociales ha resurgido de manera latente, la preocupación de que regresen las crisis económicas recurrentes que caracterizaban los finales de sexenio de los regímenes priístas durante las últimas décadas del siglo pasado. Crisis devastadoras que causaron graves daños a la población y originaron el incremento de los índices de pobreza de manera exponencial.

Entre las amenazas más notables de que vuelvan aquellas épocas,  se menciona el incremento que ha tenido la inflación, que tan solo en los primeros cinco meses del año ya supera el cinco por ciento; lo que advierte que de continuar creciendo al mismo ritmo, podría terminar el año en dos dígitos por primera vez en mas de dos décadas.

Mientras que las expectativas inflacionarias se mantienen al alza, las de crecimiento económico del país siguen a la baja. Uno de los factores que ha inhibido el crecimiento es la fuerte caída que ha experimentado la inversión pública en infraestructura, la cual se encuentra en niveles (como porcentaje del PIB) similares a los de hace 50 años.

En el último tercio de la administración de Enrique Peña Nieto, la desconfianza de los capitales mexicanos enmarca la fallida respuesta del gobierno federal para reducir el déficit fiscal, mejorar la manera en la que gasta, impulsar el mercado interno y combatir la corrupción.

Las proyecciones más negativas para el último año del sexenio de Peña Nieto, avizoran un ambiente de mayores tasas de inflación, intereses y desvalorización del peso que podría arrastrar el crecimiento de la economía a niveles inferiores al uno por ciento.

Los inversionistas mas pesimistas advierten que la desconfianza del sector privado tendrá un poder importante para “limitar las posibilidades para ganar la presidencia en el 2018 por parte del partido en el poder y alimentan las oportunidades para que un candidato populista triunfe, sobre todo dada la fragmentación política que enfrenta el sistema electoral.