/Hablar sobre el abuso sexual infantil, una forma de prevenir

Hablar sobre el abuso sexual infantil, una forma de prevenir

Proteger a un hijo es la prioridad de todo padre, por ello es necesario abordar este tema y explicarlo de acuerdo a la edad de cada chico.

Lic. Ana Luisa Maglioni


En la actualidad es deber de todo padre hablar de un tema que a simple vista suele ser incómodo y muy difícil de explicar, pero necesario: el abuso en los niños y adolescentes, esto con la finalidad de salvaguardar la integridad física y emocional de ellos que son los más vulnerables.

Por ello es importante clarificar qué es el abuso sexual infantil, el cual se define como “cualquier clase de contacto sexual con una persona menor de 18 años por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad sobre el niño”.

Está comprobado que este hecho se da mayormente en el entorno más cercano al niño, llámese casa, amigos, familiares, etc. No se trata de vivir en el pánico y en la zozobra de que alguien lo pueda atacar, sino prepararlos ante cualquier acontecimiento que pudiera surgir.

Proteger a un hijo es la prioridad de todo padre, por ello es necesario abordar este tema y explicarlo de acuerdo a la edad de cada chico. Y es que el pensar que eso no puede ocurrir no los hace lejanos a que no pudiera suceder.

Un tema difícil pero que no se debe evadir

Es fundamental el hablar de este tema con los hijos para dotarlos de las herramientas necesarias para que sepan protegerse y cómo actuar en contra de quien lo pretenda lastimarlo. Para lograr abordar dicho tema es importante hacerlo en un ambiente tranquilo, lúdico y seguro, es decir que se pueda hablar de el a través del juego, contarles jugando para que ellos lo logren ir entendiendo, sobre todo los más pequeños.

La base para poder tener una cercanía y comunicación ante este tema es la confianza, hacerlo sentir seguro y con derecho a manifestar lo que siente y le pasa y solo eso pueden dárselo los padres.

Existen tantas historias de niños que fueron abusados, y de adultos que en la infancia vivieron ese hecho, que las estadísticas muestran un panorama bastante crítico de la vulnerabilidad de los niños. Pues cuando ha sucedido muchos de ellos optan por quedarse callados y vivir en el silencio todo el dolor y la agonía que le produce tal acontecimiento, muchos con grandes secuelas de angustia, ansiedad, disfunciones sexuales en la edad adulta, comportamientos obsesivos compulsivos, y un sinfín de alteraciones desarrolladas por no atreverse a hablar por vergüenza.

Se dice que aproximadamente una de cada cuatro niñas y uno de cada de seis niños son abusados sexualmente antes de llegar a la mayoría de edad, y el 20 por ciento son menores de 8 años y en su caso nunca informaron de tal abuso.

Por eso insisto en que hablar de abuso es una necesidad imperiosa para proteger la infancia de los hijos, el riesgo siempre está latente, es necesario que el niño aprenda a identificar si existe alguna agresión o insinuación disimulada por parte del posible abusador, prevenir es la solución, ¿pero cómo? ¿qué digo? ¿cómo lo explico?

Existen muchos juegos que permiten representar situaciones muy cercanas a situaciones que tienen que ver con toda clase de abuso, por ejemplo, el empleo de títeres puede ser un gran reforzador cuando se habla de abuso, ejemplificar con un empujón o con una caricia, y preguntar al niño si ¿le parece bien la acción? ¿cómo cree que siente el muñeco?, que diga si le gusta o no lo que sucedió.

Hay muchas formas de que a través del juego se le pueda explicar lo que sí y no está permitido, lo que sí y no debe pasar, preguntar el cómo se siente y que debe hacer cuando algo no le guste, lo que debe de decir cuando se sienta incómodo y cuando manifestarlo, sería una forma de irlo enseñando a establecer límites, también decirle que todo lo que pase con él puede contárselo a sus padres sin ningún miedo o temor.

Se dice que generalmente el abusador tiene alguna relación de autoridad con el niño, donde existe respeto, confianza y cercanía y eso da el poder a éste. Recuerde el abuso sexual infantil se da en el entorno más cercano al niño, desde familiares, amigos, vecinos o hasta los propios padres.

Sin embargo sabemos que no es tan fácil reconocer a un abusador, porque saben muy bien cómo acercarse y ganarse la confianza de los niños.

Cierto es que es imposible evitar que pasen abusos, pero prevenirlos si se puede, por ello aquí unos puntos a considerar para tratar el tema del abuso:

  • Enséñele a conocer su cuerpo.
  • Explíquele que partes de su cuerpo son privadas y no deben ser tocadas por otras personas (por ejemplo decirle que el médico puede tocarle porque está explorándolo y es en su presencia).
  • Que si alguien tiene un contacto físico más allá de los límites, debe decirlo inmediatamente.
  • Explicarle que un abusador para controlar y someter siempre habrá de amenazar (principalmente con que va a matar a alguien de su familia) marcarle que, aunque esto suceda, no tenga miedo porque no pasará y si deberá decir lo que está pasando.
  • Explicarles cuál es la diferencia entre abuso sexual y un contacto normal con cualquier persona.
  • No forzarlos a abrazar o besar a quien no quiere, (es importante respetar el espacio vital del niño). Este es uno de los principales errores que se cometen en la infancia obligar a los niños a saludar de beso aunque no quieran y todavía reprenderlos porque no quiso.
  • Decirles que nadie puede obligarlos a hacer nada de lo que no quieran, sobre todo si implica su cuerpo.
  • Si ellos no se sienten a gusto de ser abrazados, besados, acariciados, bríndele seguridad respetando su decisión.
  • Estar atentos a las incomodidades de sus hijos con el entorno, dele la importancia que se merece.
  • Evite dejarlo encargados con otras personas, y si es muy necesario esté totalmente atento.
  • Si ellos manifiestan que alguien no les agrada, escúchelo, así sea un familiar o amigo muy cercano.
  • Esté atento a los mensajes de su hijo y dele confianza.
  • Señalar que no se pueden ir con nadie que no conozcan, y si lo conocen pedir permiso.
  • Que no acepte regalos, ni condiciones, ni sobornos de nadie.
  • Esté atento a signos de alarma o alerta, comportamientos emocionales atípicos, retraimiento, hostilidad, agresividad, irritabilidad, intranquilidad, intolerancia al contacto físico, comportamientos y lenguaje raro, así como manifestaciones de síntomas y enfermedades que no existían.
  • Indíqueles que, si alguien intenta llevárselos o jalar deben gritar, salir corriendo, tirarse al suelo o patalear para que sean vistos por otros en caso de que se encuentren solos.
  • Hacerle saber que tiene derecho a decir NO, a exigir respeto y sobre todo la protección de los adultos.
  • Aclare dudas y de respuestas que lo dejen satisfecho.
  • Mantenga una apertura libre y sincera, eso creará una atmósfera de confianza.

Prevenirlos de ser víctimas de abuso sexual es una tarea diaria, con estrategia e inteligencia para no afectarlos en su desarrollo y seguridad, pero si para darles los elementos necesarios para que ellos sepan protegerse, porque su cuerpo es suyo ahora y para siempre.