/La resiliencia en los niños

La resiliencia en los niños

Si se les enseña que no todo es fácil o color de rosa, se les estará encaminando hacia la capacidad de adaptarse y encontrar soluciones, en otras palabras, se les prepara para la vida.

Lic. Ana Luisa Maglioni Garmendia


Actualmente se puede observar como la educación hacia los hijos ha sido modificada radicalmente, en la búsqueda del bienestar y confort para ello. Sin embargo, esto no suele ser lo adecuado para ellos, es necesario que vayan aprendiendo poco a poco a enfrentarse a situaciones de acuerdo a su edad.

La familia en su ritmo agitado de vida, se ha propuesto como meta dar a los hijos todo lo necesario y hasta lo innecesario para no privarlo de las mejores cosas, se ha propuesto resolverle una vida de comodidades sin el mínimo esfuerzo, se han enfrascado en la parte de cero carencias y “tener lo que yo no tuve”.

En la vida es inevitable sufrir, sentir dolor, o vivir alguna adversidad. Todos los seres humanos en mayor o menor medida han pasado por alguna situación dolorosa, impactante y traumática, que de la forma que sea se ha tenido que afrontar y resolver.

Hay una frase que dice que “el dolor es inevitable, el sufrimiento opcional”, por tanto partiendo de ello, definiremos la resiliencia en los niños, que no es otra cosa que la capacidad que ellos adquieren y aprenden para enfrentar situaciones dolorosas o traumáticas que se presenten en su vida. Es ese adaptarse y encontrar soluciones, por tanto es una habilidad vital que como padre necesita trabajar en su niño para cualquier circunstancia negativa que se le presente.

Cuando se enseña a los niños a través de ejemplos vivenciales que no todo es fácil o color de rosa, se estará encaminando en el aprendizaje de que siempre habrá situaciones por solucionar.

Hijos más fuertes

La resiliencia es un proceso dinámico y cambiante que se hace presente ante ciertas exigencias de la vida diaria, no es sólo un sobreponerse, es avanzar, lo que significa aprender de el para fortalecerse y resolver lo que venga.

En una familia se deben tocar tanto temas positivos como negativos, porque ello ubica al niño de que existen diversas situaciones y diferentes formas de afrontarlas, ayudándolo al fortalecimiento de su autoestima y seguridad.

La evitación de ciertos temas como hablar de la muerte, la pérdida de un ser querido, un problema económico, una separación o divorcio, no evitará que algún día no tenga que enfrentarlo. Al contrario, el hecho de hablarlo puede ayudar a mostrarle una realidad y hacerlo más consciente que las cosas pasan, rehuir a que conozca la parte difícil de la vida puede llevar a que el niño imagine que en el mundo todo es alegría, fantasía, comprar o hacer lo que se quiere. Si se le prepara de acuerdo con la edad y con el tacto que se requiere, lo estará ayudando para su vida adulta.

Algunos consejos

Es importante resaltar que existen factores que facilitan la resiliencia en algunos niños, es decir si éstos se muestran firmes en sus propósitos, tienen visión positiva del futuro, competencia personal, confianza en sí mismos, control de sus emociones, sentido del humor, autonomía, les da un empoderamiento en su vida que los hacen más adaptativos a las situaciones.

Todo ello se puede lograr en medida que los padres trabajen en ello. Es decir, no sólo se educa en límites, reglas y valores, sino también en situaciones adversas. Obviamente cada padre desea enseñar lo más bello de la vida, pero hay que reconocer y aceptar que las situaciones dolorosas existen y ahí es donde hay más aprendizaje.

Diversos estudios científicos han demostrado que las niñas son más resilientes que los niños, de ahí que ellos muestren más baja tolerancia a la frustración, presentando conductas exacerbadas de ira o llanto.

A continuación algunos consejos para desarrollar en su hijo la resiliencia:

  • Buscando situaciones diarias donde él necesite resolver las cosas por sí solo.
  • Intentando diferentes estrategias, para que persista aun cuando las cosas se tornen difíciles.
  • Orientarlo para que encuentre sus propias soluciones antes de que usted intervenga. A veces se cree que si el niño se frustra eso puede dañarlo, una cierta cantidad de frustración puede ayudar a generar resultados positivos, y desarrollar la perseverancia en él.
  • Indúzcalo a la reflexión, ante un contexto problemático, esto lo enfocará a desarrollar su autoconocimiento y conciencia de lo que sucede; así como enfrentarse consigo mismo.
  • Platique con él, muéstrele confianza y seguridad, aborde los temas problemáticos sin mostrar temor.
  • Permitirle que haga cosas difíciles, aunque se equivoque o fracase, le ayudará mucho más a ser resiliente.
  • Practique con y ante él la generosidad, enséñele a ser agradecido y compartido.
  • Fomente la empatía con y por los demás.
  • Dele apoyo suficiente para que enfrente las dificultades, pero no ayude tanto que esto le impida cometer errores y aprender de ellos.
  • Enséñelo a desarrollar actitudes positivas a través del ejemplo.
  • Muéstrele que se es capaz de resolver las cosas siendo responsable, optimista y positivo, sin enojarse, alterarse o llorar.
  • Practique con él la autorregulación de sus emociones, que distinga cuando está enojado o encaprichado.
  • Muestre a través de cuentos o situaciones de la vida diaria hechos adversos y como se resolvieron.

Y como decía Albert Einstein ““En medio de la dificultad reside la oportunidad“, por tanto la resiliencia es parte de la vida cotidiana y la propuesta es enseñarlo a levantarse,  luchar y salir fortalecido.